Es la época más bella del año…. para algunos. Es una época que al mismo tiempo anhelamos y tememos. Maravillosa, sí, pero enloquecedora también. Por un lado, visualizamos un festejo sencillo y rico, con la familia y amigos… en calma, gozando cada momento, recordando por qué estamos haciéndolo y fortaleciendo nuestros valores. Por otro lado, nos vemos atorados en medio del estrés, la locura y el tránsito que generan las compras y los compromisos de estas épocas.
Esta es nuestra oportunidad para poner en práctica y aplicar nuestros principios de Crianza con Simplicidad, para diseñar las celebraciones como las queremos vivir!
En los siguientes días, te estaré compartiendo ideas para trabajar en 4 retos específicos de simplificación:

  • El ambiente y los regalos
  • El ritmo del día y la agenda
  • Tiempo con pantallas
  • La comida

RETO #1

Los regalos, el ambiente

Bueno, aunque todos son grandes retos, creo que éste es uno de los que tenemos menos control. Me refiero a que nosotros podemos controlar la cantidad y la calidad de juguetes y regalos que damos, pero qué hay de los que nos llegan? Sobre todo, no queremos ofender a quienes amorosamente nos los ofrecen, que son por lo general los abuelos, los tíos y los amigos. Pero hay cosas que podemos hacer:

1. Platica con ellos

Es bueno hablar un poco, de antemano, y explicarles algo de tus intenciones. Los abuelos tienden a ser los principales proveedores de regalos de todas dimensiones para los nietos. Pero tu actitud hablará más fuerte que tus palabras, si crees firmemente en un hogar simplificado libre de cosas innecesarias, como lo exploramos en el taller de Simplicity Parenting. Para no herir sus sentimientos, empieza por agradecerles todas esas maravillosas Navidades que viviste de niño o niña. Platiquen de lo que hacían: qué tradiciones tenían, cómo eran las posadas (si había), etc. Luego puedes explicar cómo han cambiado las cosas: cómo hoy en día nos venden tantas cosas que sólo son modas y frecuentemente, cosas inservibles, cómo los niños ya no tienen que esperar para que les llegue el juguete de sus sueños, y cómo nos influencían los medios para generar necesidades irreales. Infórmate antes de los juguetes que están de moda (darles un iPad a los 6 años?) y tómalos como ejemplo directo de lo que no quieres darles. Muy importante resaltar el porqué. Háblales de tus ideales y deseos para tu familia, y diles que les pides que te apoyen y te respalden. Esto es especialmente truculento a la hora de hablar de medios, tipo iPad, tablets, teléfonos, etc. Explícales el daño que causa a los niños pequeños el no jugar e interactuar con el mundo real, lo tremendamente adictivos que son los dispositivos, y asegúrales que no se van a perder de nada; tú creciste sin tanto dispositivo y sobreviviste. Si no te sientes segura o seguro de las razones que puedes dar, muy pronto estaré hablando más del tema (Reto #4).

2. Dales ideas

Una vez que hayas explicado tus razones, puedes darles ideas de cosas que serían ideales para tus hijos. Puedes incluso darles ideas de lugares dónde conseguirlos o bien, explorarlo juntos. Incluye en la petición que sean juguetes versátiles, de preferencia de materiales naturales (madera, tela, piedra, en vez de plásticos), y no juguetes de pilas, control remoto, o digitales. Todas estas “listas” e ideas las comparto en varios de nuestros talleres.

Una mamá asistente a uno de mis talleres me compartió una idea brillante: regalar experiencias. Acá una gran idea es que cada niño pueda disfrutar a solas de sus abuelos, sin hermanos, sin papás. Podría ser.

Dependiendo de los nietos y de los abuelos, podrían pasar un día entero con los abuelos: hacer un tour por la ciudad, visitar un parque o un museo, ir a un concierto o un espectáculo, tomar juntos (juntos, esa es la clave, conexión) una clase de algo como cocina o arte; y para los más aventureros, por qué no hacer un viaje solos con sus abuelos!

3. Intercambio de regalos

Por otro lado, puedes proponer un intercambio de regalos, en lugar de comprar regalos para todos. Hay juegos muy ingeniosos para hacer los intercambios más divertidos.

4. Dar regalos hechos a mano

Si los niños tejen, pueden hacer pequeños animalitos, bufandas, gorros, o agarradores para la cocina; pueden hornear galletas de jengibre, decorarlas y envolverlas, etc. Se puede hacer también joyería sencilla, jabones, aceites esenciales, pequeños cuadros, separadores de libros, etc. La cuestión es el orgullo y el gusto de hacerlo y envolverlo nosotros mismos, juntos. Por supuesto que también pueden hacer tarjetas de Navidad especiales para sus amigos, maestros y parientes!

5. Los regalos que piden los niños

Curiosamente, existen algunas pseudo-reglas que se han popularizado en Estados Unidos para regular la cantidad de cosas que piden los niños. Una es la “Regla de los 3 Regalos”, que dice que los niños no pueden pedir más que tres regalos, que fue lo que los Reyes Magos le trajeron al Niño Jesús. La otra es la “Regla de los 4 Regalos”, que dice que puedes pedir: algo que quieras, algo que necesites, algo qué ponerte (ropa) y algo qué leer. Hay quienes inventan un 5o regalo: algo que no sabías que necesitas! En fin, cada familia lo puede decidir.

6. Ambiente y decoración

Finalmente, el ambiente y la decoración. Procura no tener velas decorativas con aromas demasiado intensos y artificiales; es preferible tener aromas naturales o sin nada. Ojo con esos muñecos de pilas que se mueven mientras cantan un villancico de Navidad! Me refiero a esas figuras de Santa Claus o de los renos que no paran. No significa no tenerlos, pero sí limitar su uso si no quieres volverte loco con la misma cancioncita 24 horas al día por toda la temporada! En cambio, esos juguetes como los trenecitos que van lentamente dando vueltas, les encantan a grandes y chicos, y pueden generar una atmósfera de tranquilidad.
Recuerda aprovechar cada ocasión para hacer cosas juntos. Decorar el árbol, decorar la casa, puede ser un motivo de gran ilusión para los niños.

¿Y cómo organizo todo esto? Espera nuestro siguiente blog post, en donde hablaremos acerca del ritmo y la agenda…

Empieza hoy!