RITMO Y ACTIVIDADES

Tradiciones para atesorar

Recuerdo una vez siendo niña, que estaba de visita en la casa de una amiga, y su mamá no estaba. Sólo estábamos nosotras con las cuidadoras, cuando de pronto llegó un hombre joven con muchas cajas. Movió algunos muebles de la sala y se puso a armar un árbol de Navidad artificial, con todas las esferas y adornos en tonos dorados. Yo no lo podía creer. Estaba horrorizada! Después me enteré que era un decorador de interiores profesional, recuerdo que a mi corta edad, me pareció lo más extraño, vacío y triste del mundo! El árbol, que en mi casa era esperado con ansia para ponerlo juntos el 16 de diciembre, estaba aquí denigrado a un simple y frívolo objeto de decoración.

Así que, ya sea que pongas un árbol, un nacimiento o no mucho, hazlo con ellos, apagando tu celular y dedicando todo el tiempo del mundo para que sea una experiencia de profunda conexión.

¿Por qué es importante esto?

Tener tradiciones y costumbres propias de la familia ayuda a los niños a formar su identidad personal y de familia.

¿Qué recuerdas sobre los preparativos de las fiestas cuando eras niño?
En diferentes países serán diferentes ideas: villancicos, posadas, piñatas, pastorelas, y por supuesto, comida! Buñuelos, pavo, turrón… yum! Estos recuerdos los atesoramos por una razón: estamos creando CONEXIÓN. Cuando hay conexión en su vida, los niños se sienten seguros para salir al mundo, pues tienen un puerto al cual regresar. Y sobre todo, estás sembrando para la adolescencia.
El contar con tradiciones familiares marca los grandes ritmos del año!

RETO #2

El ritmo, la agenda

¿Ritmo en diciembre?

La importancia del ritmo diario en la vida de un niño es innegable.
Cuando salen de ritmo, no pueden controlar su estado de ánimo.
Las fiestas pueden generar gran caos, estrés y cansancio para todos. ¿Cómo proteger a los niños de todo esto, y aún así, celebrar?

  • Trata de mantener el ritmo normal del día. Aunque sea en diferente horario, trata de conservar tus rutinas aunque sea parcialmente, para lo principal, como comer y dormir. Para que los niños puedan relajarse y dormir, necesitan tener un preámbulo para la cama. Esto les da una señal biológica y emocional de que es la hora de dormir. En resumen: cambia la hora, no cambies el ritual.
  • Recuerda generar islas de descanso durante el día. Un día entero de gente y movimiento constante es demasiado para los niños. Integra en su día momentos para estar a solas con ellos, haciendo algo alejados del bullicio, para que tu hija o hijo pueda digerir y recuperar su centro.
  • Siempre puedes decir “No, gracias” cuando sabes que tus hijos ya tuvieron demasiado en su agenda. Recuerda balancear tu día a día, pero también tu semana. Un día de no hacer nada entre otros de tremenda agitación puede hacer una enorme diferencia en cómo disfrutan toda la temporada.
Usa la respiración como modelo: no podemos mantenernos sólo en inhalación o sólo en exhalación por mucho tiempo. El acompasado vaivén de actividad y descanso son la base de la resiliencia.

Sé implacable con la planeación de tu tiempo! Hay cosas que se pueden hacer y cosas que pueden esperar. Aprende a poner límites y verás cómo podrás disfrutar más cada minuto.

Empieza hoy!