Varios padres de familia han comentado con Kim John Payne y con nosotros, coaches de Simplicity Parenting, que estas estrategias que estamos compartiendo están resultando ser oro molido, sobre todo en momentos como éstos, sin precedentes.

Nuevamente, el gran tema, el que siempre se nos tiende a ir de las manos, es el héroe silencioso de esta nueva forma de convivir en familia: el RITMO.

Y a continuación, el mensaje de hoy de Kim John Payne.

Envolverlos en la cálida frazada de RITMO permite que los niños tengan seguridad, lo que tanto necesitan en estos días.

El ritmo le da la señal al niño de que las cosas suceden siempre igual cada día, de que todo está bien, que la vida sigue, la vida es predecible y segura para él. ¿Puede haber en estos momentos algo más poderoso para un niño, en las semanas y los meses que tenemos por delante?

Es muy difícil bloquear completamente toda la cascada de información preocupante que les llega por todos lados, dependiendo de tus circunstancias. Ellos estarán escuchando de sus amigos o vecinos, en casa llegarán a ese puerto seguro que los acoge, y se podrán descomprimir de todo lo que pasa alrededor: Ellos sentirán: “Sabes, hay un punto predecible en mi vida, y esa es mi casa.” Esa es su experiencia interior cuando les damos ritmo.

Muchas, sino es que casi todas las escuelas, están ofreciendo guía a los padres para tener un currículum y sobre todo, todas coinciden en enviar una sugerencia de HORARIO para los niños en casa. Están planeando un currículum en línea, donde puede haber proyectos, lecturas, trabajo independiente, etc.  
Es ideal si se puede mantener algo cercano al ritmo de la escuela. Así, se recomienda que para los chicos de primaria en adelante, la primera parte de la mañana sea para trabajo académico. Luego, tener un descanso a la misma hora que lo tenían en la escuela, y seguir con trabajo. Quizás siga la hora del recreo y se le acompañe de un refrigerio, el cual ellos deben participar en preparar…luego regresar y hacer algo de arte o modelado…lo que se pueda sentir normal y fácil para ti. Para los niños más pequeños este ritmo será muy diferente. Se sugiere que durante el día, los más pequeños tengan mucho más tiempo al aire libre, de ser posible. Para los grandes también es importantísimo el movimiento al aire libre, pero para los pequeños una hora de juego libre o una caminata sería ideal. Esto puede ser por la mañana, además del tiempo de juego y de ayudar con el quehacer de la casa, cuidar de las mascotas, etc.. Y no olvidemos que los pequeños deben tomar su siesta, sin ningún pretexto para no hacerlo.
La hora de la comida será un momento importante, en el que los niños de todas las edades pueden ayudar a su manera con los preparativos, aunque se cuente con ayuda en casa. Tales actividades pueden incluir preparar la ensalada, el aderezo, hacer el agua, poner la mesa, etc.

Por la tarde para los mayores será un periodo de más actividad física: andar en bici, ir al parque, … movimiento en el exterior. Los niños siempre van a necesitar movimiento. No pueden estar por semanas y semanas guardados adentro. Mientras todavía se puede hacer, tenemos que aprovecharlo y apreciarlo, porque sabemos por la experiencia en otros países que esto puede cambiar en cualquier momento. Aprovecha tu propio jardín, si lo tienes, o bien salir a un parque cercano, una cancha de basketball, etc., como dijimos, por lo menos una hora al día. Eso sí, no te olvides de que no son vacaciones y no se trata de reunirse con otros niños! Recuerda mantener una sana distancia.

Aprovechar para que la cena tenga más ritmos.
Y luego la hora de dormir, aprovechando los ritmos que ya tenías establecidos, o bien, si no los habías podido instituir, este es el momento PERFECTO para hacerlo. Cuando todo esto acabe y tengas esto del ritmo bien establecido, te habrás ganado años luz en tu tarea de crianza!

Muchos de estos ritmos podrán continuar cuando los niños vuelvan a la escuela.
Podrán ser nuevos horarios o bien los antiguos pero más fortalecidos.
Esto les da la señal al sistema nervioso de que todo está bien, todo está en orden, no tienen que estar hipervigilantes, que el mundo sigue .

Los niños van a experimentar: “Mi mundo sigue adelante como siempre lo ha hecho, aunque no vaya a la escuela; puedo estar tranquilo y confiar.”
Lo mejor de todo es que podremos los adultos beneficiarnos de ese ritmo porque lo tendremos también nosotros, y al auto-regularnos con el ritmo, los niños se pueden co-regular con nosotros. Estarás creando un escudo protector para tu familia, una red que le dará sentido y significado al tiempo. No lo eches en saco roto. Aplica el ritmo.

P.D. Si tienes preguntas sobre este importante tema, por favor no dudes en escribirme, y me dará gusto apoyarte aclarando tus dudas y respondiendo a tus preguntas.
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