Se acerca el Día de los Niños.

¿Cuál es su origen y significado?

El Día de los Niños fue propuesto originalmente por la ONU, para recordar los derechos de la infancia y visibilizar la necesidad de su sano desarrollo. También busca generar la fraternidad entre los niños mismos, ya sea entre distintos países o distintas etnias, o estratos socio-económicos.
En el sitio web de la Unicef dice lo siguiente:

¿Qué se celebra?

La Asamblea General de la ONU recomendó en 1954 destinar un día a fomentar la fraternidad entre los niños y las niñas del mundo, y promover su bienestar con actividades sociales y culturales.

Naciones Unidas celebra este Día Internacional del Niño en honor a la aprobación de la Declaración de los Derechos del Niño en 1959 y a la Convención sobre los Derechos del Niño en 1989, el tratado internacional más ratificado de la historia.
Al reflexionar sobre esto se me ocurren varias cosas: ¿qué tal si en lugar de “comprarles” algo, celebramos a nuestros hijos dándoles una experiencia de conexión con nosotros?

Esto podría tener varias formas:

  • hacer alguna manualidad juntos (ver la receta de “Masita” hecha en casa)
  • cocinar juntos
  • salir al bosque, a la playa, a un parque, con un propósito especial, como embellecerlo
  • salir a andar en bici, jugar pelota, en un lugar nuevo
Otra gran idea sería revisar todos sus juguetes, libros, ropa y zapatos y regalarlos a alguna institución de niños menos afortunados…o quizás llevarles un pastel o galletas, una piñata…¡ayudar a hacer felices a otros niños puede también dejar una gran huella de empatía en nuestros niños! Hay tantas formas de ayudar…
Y más tarde, algo lindo podría ser un pequeño ritual de gratitud: hacer un pastel o galletas, o tan solo una tarjeta con dibujos y algunas frases y prender una vela para dar gracias por ellos, con ellos, y platicar muy corto, pero desde el corazón, acerca de la fortuna de estar juntos.
Estas son solo unas ideas a partir de las cuales puedes adaptar y crear tu propia celebración.
Recuerda que no se trata de comprar, de consumir, sino de encontrar maneras de propiciar el regalo más lindo que jamás se olvida: la conexión de corazón con nuestros hijos.
Celebramos que los niños nos han escogido como padres para cumplir con su misión de vida, y que a nosotros nos toca ¡proteger su espíritu y nutrir su alma!

Receta de masita hecha en casa

  • 1 taza de harina
  • ½ taza de sal
  • 2 C cremor tártaro
  • 1 taza de agua
  • 1 c de aceite (o más)
  • Colorantes de repostería (una cajita con cuatro colores)

Método

1) Yo primero caliento el agua y le pongo primero el colorante, para que se disuelva y salga parejo el color.

Luego disuelvo la sal, agrego el aceite y al final el harina y el cremor tártaro. La desventaja es que te queda toda la masa de un solo color.

2) Otra idea es llevar el agua a ebullición, agregarle la sal, aceite; harina y cremor tártaro poco a poco, mezclando.

Cuando se haya formado la masa, se puede dejar enfriar un poco y luego partir en cuatro partes, y a cada una ponerle unas cuantas gotas de colorante. Esto es divertido para los grandes, porque tienen que amasar mucho para que el color quede parejo.

Carlson, Laure, ARTE PARA NIÑOS, Editorial Selector, 1991, pag 111