En el artículo anterior exploramos los sentidos del tacto, la vida, el equilibrio y el movimiento. Hoy continuaremos explorando el resto de los sentidos “tradicionales” que debemos preparar para la llegada de un nuevo ser.

Pasemos a revisar el resto de los sentidos “tradicionales”:

VISTA: Rodea a tu bebé de colores suaves, cálidos, y con poca variedad. La intensidad de la luz es también muy importante. Los tonos durazno, rosa pálido, mamey, son los más indicados para esta edad, sin importar si se trata de un niño o niña.

Estos tonos le darán una sensación de paz y relajación a su sentido de la vista. Sin embargo, cualquier color que elijas para su recámara está bien, siempre y cuando puedas crear un ambiente cálido y tranquilo. De cualquier forma, trata de evitar los colores demasiado intensos y una sobrecarga de diseños, caricaturas, letras, números, etc.

Contrariamente a lo que se pensaba, una gran variedad de formas y colores no los estimula, sino que los agobia innecesariamente. Dicho esto, imagínate lo que es la intensidad de las luces en el supermercado para un bebé.
OÍDO: Los sonidos serán también vitales para el niño. Podemos cerrar los ojos y bloquear lo que tenemos enfrente; no así con el oído. Tu bebé está estrenando tímpanos, y el sonido estridente de los centros comerciales, del tráfico intenso, etc., les afecta en estos delicados primeros días en el planeta.

A veces pensamos que porque la música es alegre y divertida para el adulto, lo debe ser también para el niño. Sin embargo, para el niño muy pequeño, es importante no rodearlo de ritmos muy marcados, pues ellos viven en un estado de conciencia muy diferente al nuestro. Hablaremos más de este importante tema en otra ocasión. Por ahora, procura cantarle canciones de cuna, sin necesidad de utilizar lenguaje “de bebé”.

OLFATO: Cuida mucho de no utilizar productos para bebés con aromas ni perfumes, ni siquiera de esos químicos que se dicen “naturales”!
Todos esos productos que “huelen a bebé” no son más que aditivos artificiales para comercializarlos mejor. Procura usar un jabón neutro, suave, para lavar toda su ropa, y de ser posible, no utilices suavizantes de telas (que además huelen fuertísimo).

Asimismo, recuerda que en estos primeros días, queremos que tu bebé reconozca a sus padres tal como son! Si ustedes utilizan cremas, lociones, desodorantes, perfumes y demás productos de cuidado personal con aromas fuertes, estaremos dando una sobrecarga de trabajo al hígado, sin mencionar que tu bebé no aprenderá a reconocer “el olor de hogar”: mis papás.

Claro que será muy lindo utilizar aceites esenciales suaves del tipo de la lavanda para el ambiente, para masajes o bien para el agua de su baño.

SENTIDO DEL GUSTO Y NUTRICION: Nada mejor en la tierra que la leche materna para tu bebé! Hay tantas y tantas ventajas en el proceso de amamantar a tu bebé. El alimento más fino y de la más alta calidad que puede existir en el mundo es la leche materna. No solo tiene un balance perfecto de nutrientes, sino que contiene el tipo exacto de glucosa que mejor alimentará el cerebro de tu bebé.

Se transmite más que nutrición física al amamantar. La cavidad bucal de tu bebé tomará una forma definitiva al amoldarse a tu pecho, y se genera un vínculo entre madre e hijo que pocas circunstancias lo pueden ofrecer.

Por supuesto que no siempre es posible amamantar, ni tampoco amamantar por mucho tiempo. Para aquellos bebés afortunados que tienen a su mamá cerca, el amamantarlos puede durar entre 7 y 12 meses. Para aquellas mamás que deben salir a trabajar, existe la posibilidad de extraer la leche o bien seguir las instrucciones de su pediatra para encontrar una fórmula para su uso, siempre en combinación con su propia leche.

De cualquier manera, un libro maravilloso que toda madre debe leer es “El Arte Femenino de Amamantar”, editado por La Liga de La Leche; no te lo pierdas, pues contiene una gran cantidad de tips y de información importante.

Sí, recordemos esa tradición de las abuelas de mantener a las madres y a los bebés muy protegidos, dentro de su casa, por una cuarentena. ¡Cuánta sabiduría hay en ello!

Las madres necesitan de muchos cuidados también, y los primeros cuarenta días son un periodo de adaptación tanto para el bebé como para la madre. Come una dieta rica en carbohidratos complejos, toma mucha agua y descansa, para que puedas generar leche.

Recuerda que tu hija o hijo está literalmente aterrizando en el mundo físico, adaptándose a todas las señales que su nuevo cuerpo humano le está transmitiendo.

En las palabras de Rudolf Steiner, fundador de la Pedagogía Waldorf:

Los primeros dos años y medio son los más importantes de todos… Durante este tiempo el niño tiene el don de ser instintivamente consciente de todo lo que pasa a su alrededor, especialmente en lo que se refiere a las personas que están en contacto diario con él… todo lo que tiene lugar en su entorno deja huellas en su forma corporal física… de manera que nuestro comportamiento influye en su disposición a la salud o la enfermedad para el resto de su vida.

Y finalmente, el elemento más importante que necesita tu bebé: el amor de sus padres y cuidadores.

Está demostrado que el sabernos amados y que nuestras necesidades son atendidas es fundamental para el desarrollo físico y emocional del bebé.
El amor humano es el mejor alimento del alma, desde el primer momento en que llega un bebé.

Si tienes más preguntas o sugerencias de éste u otro tema, no dudes en escribirle a mi consejera, la Abuelita Cantarina, quien se encargará de responder de manera personal a la mayor brevedad posible.