Imagina un campo con varias tonalidades de verde, sembrado de flores silvestres de colores pastel: amarillas, rosas, blancas, lilas. Se escuchan las abejas a lo lejos, y cerca de nosotros vuelan mariposas blancas y amarillas. Llovió hace un rato, y la tierra tiene esa hermosa fragancia a “tierra mojada”. En el cielo quedan pocas nubes, y pronto será el atardecer.
Si pudiste visualizar esa escena, felicidades. Perteneces a tal vez las últimas generaciones de seres humanos que gozarán de este don, de esta capacidad que permite que la inteligencia y la creatividad fluyan libremente. Se llama imaginación, la capacidad de formar imágenes mentales, de “ver” en tu mente algo que no tienes enfrente, o que quizás todavía no existe.
Utilizamos esta capacidad de formar imágenes mentales en muchas áreas críticas del pensamiento, del aprendizaje, del lenguaje y para la resolución de problemas. Cuando leemos una novela, es mediante esta capacidad que podemos visualizar internamente el entorno físico, los personajes, sus percepciones sensoriales. Cuando un ingeniero o un artista diseña un nuevo proyecto, necesariamente se forma imágenes mentales antes de desarrollarlo. Cuando se nos presenta una encrucijada en la vida, una mente creativa puede ver más allá y salir adelante.

Dos investigadores en la Universidad de Regensburg, en Alemania, los doctores Sebastian P. Suggate y Philipp Martzog, están comprobando científicamente el efecto negativo de las pantallas sobre esta capacidad del ser humano. Los resultados se publicaron en la edición de abril de 2020 de Developmental Science, la revista líder en el campo de la psicología del desarrollo y psicología educativa (1).

Con sus investigaciones quedó demostrada la relevancia del aprendizaje vivo, en donde se involucran los sentidos y el movimiento.  Para su estudio, participaron 266 niños de entre tres y nueve años durante diez meses. Su capacidad de formar imágenes mentales se redujo significativamente en proporción directa al tiempo que pasaron frente a pantallas. 

Al recibir imágenes ya “hechas”, nuestra mente no tiene que esforzarse por crearlas. Se vuelve apática, no se ejercita. Y como todo lo que no se ejercita, se pierde. Y algo curioso es que esas imágenes que recibimos visualmente, se quedan fijas por mucho tiempo, no podemos deshacernos de ellas y no nos permiten ver las cosas de manera diferente. Yo recuerdo en mi infancia haber visto (en aquel entonces) la película de “Blancanieves”. A partir de eso, para mi el imaginar una bruja, tenía que ser exactamente como esa: una vieja de pelo blanco y túnica negra, con un grano en la nariz. Pero no es solo esa inyección de imágenes pre-fabricadas para nosotros, que ya no nos dejan ejercitar nuestra imaginación y por lo tanto, de formar nuestros propios conceptos. Vivimos entonces con las ideas de otros. 

Cuando los niños están ante las pantallas, utilizan solamente dos sentidos: la vista y el oído. Y no digamos que sólo se utilizan, sino que en muchos casos, se abusa de ellos, se lastiman. Pero en cambio, no hay ningún estímulo para el tacto, para el movimiento, para el gusto y el olfato; mucho menos para la reflexión, el ejercicio de habilidades sociales… los niños crecen y pierden esa pequeña ventana de oportunidad, esos primeros años de desarrollo en los que se aplica el refrán: “o lo usas o lo pierdes”. No hay actividad sensorio-motora al sentarnos ante una pantalla. 

Conclusión: Estos resultados tan significativos muestran que cuanto más tiempo pasa ante las pantallas, un niño será menos capaz de formar imágenes mentales, en detrimento de sus capacidades de aprendizaje, de concentración, de resolución de problemas.
¿Cuál es la ventaja de esto? Que todos estos descubrimientos, ya constatados por la ciencia, nos apoyan como padres y maestros para ser intensamente observadores y tener la firme voluntad de hacer lo correcto y proteger a nuestros niños.

Nota: en mi canal de YouTube o en Facebook, con fecha del 18 de enero de 2021, puedes escucharme hablar de esto mismo y probar con un pequeño experimento de visualización que hicimos ahí en vivo! Saludos…