Me sorprendí un día que escuché a una de mis niñas de la escuela hablando sola. Al estar jugando, decía: “Aquí está el jugo de naranja; pero es para ustedes, porque yo tomo _____, para no engordar.”

¿Cuántos años creen que tenía? Seis.

Y ya estaba considerando tomar un cierto producto en lugar de jugo de naranja porque “engorda”.

¿Quién les habla al oído sin que te des cuenta?

En circunstancias normales, nunca permitiríamos que un extraño les hable a nuestros hijos, mucho menos que les haga recomendaciones.
Sin embargo, eso es justo lo que permitimos cuando nuestros hijos están conectados a la televisión, a YouTube, a las redes sociales, etc.

¿Sabías que los niños reciben casi 50 mensajes publicitarios al día?

Comida, chatarra, juegos, bebidas alcohólicas, belleza, marcas de autos… Desde pequeños están siendo educados para ser mejores consumidores, para generar lealtad a ciertas marcas, para preocuparse por su imagen, para sentirse menos, para crearles “necesidades innecesarias”.

¿Cómo hacer contrapeso a la influencia del marketing nocivo de las pantallas?

Antes de los 7-8 años, hay que limitar mucho el uso indiscriminado de los dispositivos. “Mucho” significa prácticamente vivir sin pantallas; solo para comunicarse con sus abuelos, etc., pero nunca para jugar, ni siquiera los llamados juegos educativos (una farsa). Es la edad para explorar el mundo, para desarrollar sus sentidos. Es una ventana de oportunidad que se cierra y que no vuelve a abrirse.

Ya estando entre las edades de 9 y 13 (la pre-adolescencia), nuestro papel como padres es el de ser JARDINEROS: (DESCRIBIR AL JARDINERO)

  • Conociendo lo que ven y reciben en las pantallas; acompañándolos (observar)
  • Limitando los programas y/o el tiempo de pantallas (podar)
  • Platicando con ellos para que abran los ojos a las intenciones reales de estos comerciales, programas, etc., que es convertirte en cliente (sembrar)
  • Seleccionando actividades alternas que podemos hacer juntos, que generen conexión (regar)
  • Fortaleciendo los valores que forman el fundamento de nuestra cultura familiar (abonar)

Infórmate, toma iniciativa actuando con conocimiento.
La salud mental y la autoestima de tus hijos está en juego.