Y junto con todos los compromisos, fiestas, cenas y regalos que se nos vienen, tenemos la consigna de… disfrutar!

Sin embargo, rara vez disfrutamos del momento, pues en general tendemos a caer en la trampa de “más”: más compras, más regalos, más reuniones, más visitas. Pero esto también significa más gastos, más estrés, más horas en el tráfico, más presión, más prisas. Y solo acabamos más estresados, más agotados y más frustrados.

Esto es una paradoja, pues es justamente lo contrario a lo que esta temporada debería de ser: un momento de recogimiento, de reflexión y gratitud, sin importar nuestras creencias.

El secreto está en seguir un principio: simplificar.
Simplificar no es sinónimo de aburrido. Simplificar es la magia de “menos”.
Simplificar nos da la oportunidad de respirar, de conectar; de ser y estar.

Antes de que la época se convierta en una altísima “fiebre del alma”, podemos inspirarnos para aplicar simplicidad en cada uno de los pilares de Simplicity Parenting que ya conocemos. Aquí te comparto algunas ideas.

AMBIENTE

¿Quién no ha sufrido cuando hay que poner el árbol, y las series de foquitos no prenden? Claro, la primera recomendación es: pon menos decoraciones, menos renos, menos foquitos. Pero como hay cosas que forman parte sustantiva de la celebración, la sugerencia es: hazlo por etapas.

Saca las series incluso ANTES de comprar tu árbol, y revísalas tranquilamente una tarde. Seguramente alguno de tus hijos mayores podrá ayudarte y se sentirá útil de hacerlo.

¿Por qué será que he visto que desde el 20 de noviembre ya hay árboles en algunas casas?

¡No necesitamos agobiarnos con poner el árbol desde ahora! El árbol se puede poner cuando cada uno quiera, claro, pero en principio, podría ser más cerca del 24 de diciembre si es un árbol fresco, o el día 16 cuando inician las Posadas. Generalmente en México acostumbramos quitarlo después del 6 de enero, Día de Reyes; si lo pusiéramos el mero 24, serían casi dos semanas con el árbol. Así que, si lo tienes entre 2 y 4 semanas, es más que suficiente. Recuerda que debe ser algo especial; ¡no lo dejes puesto seis meses!

Otra idea es decorar tu casa con materiales naturales, verdaderos.
Para los niños, nada es más desvitalizador que estar rodeados de plásticos. Si puedes poner algunas nochebuenas, piñas, ramas de árbol, heno y musgo, eso le dará a tu casa un ambiente especial. Asimismo, piensa dos veces qué tipo de aromas quieres tener. Los ambientadores artificiales pueden ser tóxicos a la larga, y engañan a nuestro sentido del olfato con olores falsos. Nada como ir al bosque a recoger ramas frescas y acomodarlas en la casa o hacer una guirnalda.

Y el tema central: ¡los regalos!

Varias ideas aquí para simplificar el tema de regalos:

  • Organiza con tu familia un intercambio de regalos, para que cada uno compre solo uno, pero que nadie se quede sin regalo; eso sí, ¡tienen que comprometerse a ir a la cena!
  • Prepara regalos hechos en casa con tus hijos: éstos pueden ser desde separadores de libros, hasta galletas hechas en casa, manualidades o pequeñas labores tejidas (para que hagan los chicos de primaria más “curiosos”).
  • Habla con los abuelos y tú dales ideas de lo que les podrían regalar a tus hijos; explica que han acordado que los niños tengan menos tecnología y más experiencias.
  • Sugiere como regalo una excursión o picnic al campo, o una salida de un solo día a un balneario, clases de música, inglés, o arte, o incluso materiales, como pinceles, pinturas, etc.
  • En la semana que sigue a Navidad, podrías ayudar a tus hijos a escoger ropa o juguetes que ya se pueden reciclar y donarlos a alguna institución para Día de Reyes.

Finalmente… ¿Qué es lo que más deseamos los seres humanos?
Anhelamos conexión, el amor de los nuestros.

Este año IKEA ha sacado un par de videos muy interesantes, que nos hacen pensar.
Aquí el primero de ellos, sobre los regalos:

RITMO

Dentro de este rubro incluimos los rituales o costumbres diarias, semanales, etc.
Podemos aprovechar esta temporada para iniciar o retomar diferentes costumbres: la corona de Adviento, las Posadas (¡las verdaderas!), contar cuentos alusivos a la Navidad en los días que la preceden, o llevar comida a la gente con necesidad. Preparar la casa, limpiar los cubiertos, hacer galletitas, hacer manualidades especiales para regalar y todo tipo de preparativos, van creando un sentido de anticipación en los niños que les permite acumular puntos en su cuenta de emoción por la celebración! Cocinar juntos todo o parte de la cena, poner la mesa, hacer tarjetitas con los nombres de los comensales… todos los preparativos ayudan a crear el espacio para el entusiasmo y la alegría.

La corona de Adviento es una corona de ramas de pino con cuatro velas, una por cada domingo antes de la Navidad, y se van prendiendo de esa manera: una el primer domingo, dos el segundo, etc., hasta que el último domingo antes de Navidad se tienen las cuatro prendidas. Por ejemplo, en este año 2018, el primer domingo de Adviento será el 2 de diciembre.

AGENDA

Quizás uno de los mayores retos será tratar de mantener un equilibrio sano de actividad y descanso.

  • Procura no tener con niños pequeños más de una actividad grande al día.
  • Recuerda alternar los días de actividad intensa con días de quietud en casa, para evitar en lo posible los altibajos en el estado de ánimo de los niños y no tener que llegar a los berrinches más terribles, que no son más que una señal de alta fiebre del alma.
  • Integra ratos de tiempo libre, sin nada planeado, entre los días o momentos más agitados.
También para los adultos, cuidar nuestras horas de sueño y no excedernos (demasiado) en nuestra alimentación nos ayudará a navegar mejor la temporada.

CONEXIÓN

Desconectarnos para conectarnos…
Si les apetece, otro buen video de IKEA, que ilustra de manera artística el tema de la conexión familiar.

Aquí la tarea es para nosotros los adultos. Podemos limitar nuestro uso de celulares durante las fiestas a solo tomar fotos y no necesariamente felicitar a nuestros 854 contactos durante la noche de Navidad o Año Nuevo. Ya habrá tiempo de compartir memes y mandar fotos, pero durante la reunión familiar o frente a los chicos, ¡a guardarlos!

Otra sugerencia es que los adultos procuremos no hablar de temas fuertes o negativos durante las reuniones, especialmente si hay niños pequeños cerca. Mejor tener juegos de mesa, cantar villancicos y pasar un buen rato juntos. Será como un bien merecido “détox” de política y trabajo para nosotros.

¡Crea momentos de oro inolvidables en esta temporada!
Simplifica donde te sea posible y nutre las raíces de tu familia con amor y conexión.

¡Que todos gocemos de una temporada tranquila y llena de luz!