¿Puede un mineral hacer la diferencia?

Normalmente elegimos nuestros alimentos sin pensar mucho en su efecto sobre nuestro cuerpo… y nuestra psique.

¡Cómo! ¿Los alimentos pueden afectar mi estado de ánimo?
Así es.🧐

Nuestro tema de hoy no trata solo de alimentación y de salud física.
Es el lugar en el que la alimentación y el comportamiento se afectan de manera directa.
La fisiología toca a la psicología.
Todos los niños pequeños hacen algún berrinche, en algún momento de su vida. Pero si tu hija o hijo es de los que hacen berrinches interminables, berrinches hasta porque “vuela la mosca”, y esto sucede 10 veces al día (¡no exagero!)… quizás haya una deficiencia mineral.

Sí, un mineral absolutamente indispensable.
Un mineral que tiene que ver con más de 300 funciones en el cuerpo humano: el magnesio.

Se sabe que el magnesio interviene en la construcción de huesos y músculos sanos. Se utiliza para la relajación de los músculos, como bien lo saben los deportistas. Es importantísimo para las funciones del sistema nervioso… lo que nos lleva también a ver que puede ayudar a equilibrar cambios de ánimo impetuosos y mantenernos contentos y con buena energía.
El uso del magnesio ha sido exitoso para ayudar a niños que tienden a ser hiperactivos. Pero no solo ellos se pueden beneficiar: al crecer, los niños requieren de más y más magnesio y una dieta saludable se los puede suplir. Pero cuando la dieta no es suficiente, o no están tomando los alimentos indicados en las cantidades necesarias (¿quién dijo hojas verdes?) la suplementación puede venir al rescate. [1]

Ahora bien: esto no pretende en ningún momento ser ¡consejo médico profesional! Les comparto algo que he descubierto y que mamás me han reportado que les ha funcionado.

Me parece interesantísimo el uso del magnesio, tanto para chicos como para grandes, por la amplia gama de aplicaciones que tiene. Desde mejoría y aumento de la energía, como regular el exceso de movimiento y el estado de ánimo.
Aquí hay cinco señales de que tu hijo puede tener bajos niveles de magnesio, que quizás al incrementarlos, puede generarse un cambio. ¡Recuerda que aplica para ti también!

Dificultad para quedarse dormido

¿Le cuesta quedarse dormido, a pesar del ritual del baño, masajito, cuento, etc., y/o despierta durante la noche?
El magnesio puede ser de utilidad al activar un mecanismo que trae calma y relajación, apoyando la producción de un aminoácido que funciona como neurotransmisor en el cerebro, el GABA, ácido gama-aminobutírico. La tarea del GABA es ser relajante del sistema nervioso. No se recomienda su uso directo como suplemento, sino permitir que el cuerpo lo produzca naturalmente. El magnesio es parte fundamental de la síntesis del GABA.

Malhumorado e irritable

Al ser un relajante natural del cerebro y del sistema nervioso en general, el magnesio también puede neutralizar las emociones extremas que se traducen en gritos y berrinches. Además de los problemas de sueño, se cree que la falta de magnesio podría generar en los niños niveles elevados de irritabilidad, ansiedad, miedo, falta de atención, agresividad.

Estrés, ansiedad y preocupación constante

El principal pilar de la Crianza con Simplicidad o Simplicity Parenting, el movimiento mundial originado por el trabajo del Dr. Kim John Payne, es abogar por bajar el nivel de estrés innecesario en la vida de nuestros hijos.
Sin embargo, existe un nivel de estrés que es aceptable y necesario, con el cual todos debemos aprender a vivir. Si tus hijos sienten ansiedad o se estresan demasiado por las cosas y eventos que suceden naturalmente en la vida, tales como una obra de teatro, o una fiesta de cumpleaños… puede ser tiempo de considerar ayudarlos con un poco de magnesio extra.

Calambres y dolores de piernas

Cuando éramos niñas, mi hermana despertaba frecuentemente en las noches con dolores de piernas. ¿Quién se levantaba a darle un cariñoso masaje con alcohol? Su hermana mayor (¡yo!) 🙂
Al entrenar fuertemente para los cuatro maratones que he corrido, aprendí también que puedes tener calambres por falta de magnesio/potasio, y que después de una carrera, no hay nada como meterse a una tina con agua con sales de Epsom. ¿Y qué son las sales de Epsom? Adivinaste: ¡sales de magnesio!
Hasta ahora estoy atando cabos, notando cómo la falta de magnesio puede provocar tanto los calambres como los dolores de crecimiento.
Hoy sabemos que el magnesio es el segundo mineral más abundante en nuestras células, y desempeña funciones en la transmisión neuromuscular y la contracción muscular, ayudando a nuestras células musculares a relajarse después de contraerse.

Hiperactividad y dificultad para mantener la atención

Cuando un niño o niña no puede estar quieto, casi siempre lo atribuímos a un exceso de azúcar; pero bien podría ser que tiene un bajo nivel de magnesio.
El magnesio apoya a la comunicación en el sistema nervioso central. Los niveles bajos de magnesio pueden causar una menor capacidad de atención. Otra vez, esto no significa que el magnesio por sí solo resuelve todo, sino que es parte de una sinergia mayor con otros nutrientes.
Hay que reconocer que los niños son activos por naturaleza, y que están en crecimiento, por lo que es muy importante proporcionarles por la alimentación todo aquello que requieren.

Fuentes naturales del magnesio

Algunos de los alimentos más ricos en magnesio son las nueces, especialmente las almendras, las avellanas, la nuez de la India, y las semillas, como las de girasol, pepita de calabaza, etc.
Se recomiendan las hojas verdes, como las espinacas; también el brócoli, la col rizada, etc. Los cereales integrales son otra buena opción, y por qué no, un trocito de chocolate amargo.
Leguminosas Verduras Nueces Cereales
integrales
Frijoles negros Espinacas Almendras Avena
Edamame Col rizada Cacahuates Trigo integral
Aguacate Nueces
de la India

Otros: chocolate amargo

Leguminosas: frijoles negros, edamame
Verduras: espinacas, col rizada, aguacate
Nueces: almendras, cacahuates, nueces de la India
Cereales integrales: avena, trigo integral
Otros: chocolate amargo

Como padres, siempre estamos buscando lo mejor para nuestros hijos.
Si sospechas que los niveles de magnesio pueden ser una clave para el mayor bienestar de tus hijos, no dudes en hablar con tu médico o especialista en salud. Él o ella pueden determinar si suplementar sería una buena idea, y sobre todo, en qué dosis.
El magnesio nunca será dañino; el cuerpo excreta el exceso, y además lo notas porque al llegar al tope máximo tolerable tiene un efecto laxante. Tu especialista te puede sugerir el formato correcto, que puede ser en forma de citrato, lactato, etc., así como la dosis adecuada a la edad y tamaño de tu hijo.
El cuerpo humano es una maravilla, y en ocasiones solo requiere de ligeros ajustes para funcionar al máximo en todos los aspectos físicos y emocionales.
¡Que tú y toda tu familia duerman bien!

[1] Departamento de Medicina Familiar, Academia Médica de Pomerania, Szczecin, Polonia.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/9368236/