¿Qué hacer en tiempos estresantes?

Estamos apenas a mediados de octubre, y ya empiezo a sentir un poco del estrés del fin de año. ¿Será que es así el último trimestre del año? ¿Por qué, si me encanta gozar del otoño?
Los niños no están exentos del estrés y la ansiedad que nosotros sentimos. Si tus hijos están demasiado ‘fuera’ de sí mismos (dispersos, erráticos o fuera de control) o demasiado ‘dentro’ de sí mismos (tensos, nerviosos, reticentes, reacios, sin expresarse, huraños), en cualquier caso, hay fiebre emocional.
Aquí te dejo una breve lista de verificación para momentos estresantes. Estos son recordatorios para momentos de problemas cuando los niños necesitan este apoyo para tener tranquilidad y seguridad. Curiosamente, estas pautas también sirven para brindar a los niños una base sólida de salud y bienestar. Y para nosotros mismos, cuando estamos estresados ​​y preocupados, estos cimientos pueden apoyarnos cuando se establecen y continúan en la vida cotidiana.

Fortalecer la base

1. Reduce el estrés y las prisas en la vida cotidiana.

Sabes que tu hijo o hija está estresado. Es necesario “bajarle dos rayitas” al ritmo de la vida familiar. Identifica con toda objetividad qué causa estrés y prisa para ti y tus hijos. Si no lo sabes, observa tu día, especialmente entre semana y durante las transiciones. Replantea esos focos rojos, buscando la causa del estrés y resolviendo lo que lo causa:
Prioriza. Di no a lo inútil… ¡Sin culpa! Incluso la simple atención al estrés te ayudará.

2. Proporciona calidez emocional.

Haz de tu hogar un refugio para el amor, el juego, el respeto mutuo, el reconocimiento y la comprensión. Esto lo logramos escuchándonos mutuamente y mostrando interés y curiosidad por los demás. Siempre hay algo más que podemos hacer al respecto.

3. Proporciona orden y previsibilidad (ritmo)

Considera el flujo y horarios del día para despertarse, comer, acostarse, etc. Crea rutinas predecibles que favorezcan una buena digestión y sueño, claves para una buena salud y bienestar. Comer juntos es indispensable, al menos una vez al día. Los niños se sienten más seguros cuando los hogares se manejan de manera ordenada y saben cuáles son las reglas.

4. Asegúrate de protegerlos filtrando la cantidad de información del mundo de los adultos que reciben los niños.

Ellos no pueden procesar las noticias de tragedias, guerras, etc., ni tampoco nuestras historias de adultos sobre problemas de salud, de relaciones, de dinero, etc.

Estrategias a corto plazo para ayudar a los niños estresados

1. Masaje, el contacto físico

Observar si el niño está receptivo a ello. Un masaje de espalda siempre nos ayuda. Un abrazo es un remedio infalible (si lo recibe bien).

2. Movimiento

Hay dos tipos de movimiento posibles, según el momento, y según el caso:

  • El movimiento rítmico: balanceo / columpio.
  • La actividad física fuerte: correr, cavar, jugar con agua

Sin embargo, asegúrate de realizar actividades tranquilas antes de acostarse.

3. Alimentos naturales

Considera evitar los alimentos procesados y sobre todo, el azúcar. Los alimentos salados, picantes, o llenos de colorantes y saborizantes químicos son estimulantes conocidos, que deberían estar ¡prohibidos para los niños!

Suplementos y aromaterapia

En emergencias emocionales y físicas, el Remedio de Rescate de flores de Bach puede ayudar mucho, tanto a ti como al niño.

La lavanda calma el sistema nervioso. Se puede utilizar en la tina o masajeando los pies a la hora de acostarse.

También pueden apoyar a su sistema nervioso algún mineral como el magnesio o bien los Omega 3’s. Pregúntame si quieres saber más.

Y recuerda que lo que más necesitan los niños es que tú estés tranquila. Tú eres su principal fuente de fortaleza y tranquilidad. Rodéate de familiares y amigos que te apoyen cuando lo necesites.