Así las cosas.

En plena pandemia, enfermedades respiratorias rampantes, y el mes más frío del año en el hemisferio norte.

Resulta que yo misma me resfrié (y ahora hasta un resfrío te detiene y te hace pensar…), y mi amiga Magda, quien cuidó con esmero a su marido cuando él tuvo Covid, me pasó algunas de las recetas de su familia con las que lo ayudó a pasarla. Notar: NO es que sean el remedio, sino que estos tés le ayudaron mucho como paliativos mientras él siguió su tratamiento médico!
Romero, orégano, jengibre, cebolla morada, ajo… miel, canela, bugambilia, mercadela… Magda me iba diciendo estos nombres y yo sentía que estaba recibiendo un mensaje de alquimia ancestral… delicioso!!!
Yo con esta incipiente congestión, y feliz de ver que tengo en casa la mayoría de estos ingredientes! De inmediato me hice mi primer té y me cayó tan rico, que tengo que compartirlos con ustedes.

Sé que hay más, así que por favor, compartan las recetas de su mamá, tía, o abuelita con todos nosotros!

¿De dónde proviene la magia?

Aquí la alquimia de tres de estos maravillosos ingredientes:

JENGIBRE

Además de servir contra las náuseas del embarazo y para aliviar el estómago en general, puede servir como antihistamínico y descongestivo. Elige raíces frescas, que se vean limpias. Lávalo en casa y elimina la piel con un cuchillo mondador.

La forma clásica es cortar un trozo de 5 cm y rebanarlo delgado, dejarlo hervir suavemente por 20 minutos, colar y beber con limón y miel. Yo tengo un atajo: lavar, pelar y rebanar mucho jengibre, y luego pasarlo todo por un extractor de jugo (me encanta el prensado en frío, yo tengo uno de marca Horum) o bien licuarlo en un Nutribullet o una licuadora de alta potencia. Se cuela y se le exprimen muchos limones y se le agrega miel al gusto.

Lo puedes tomar directo, sólo unos tragos, o bien usar dos cucharadas de este extracto como base y agregarlas a una taza de agua caliente. Reserva el concentrado en el refri y siempre tendrás té de jengibre listo al momento.

AJO

Conocido por sus propiedades antivirales, antibacterianas, antimicóticas, es rico en alicina, un compuesto azufrado que previene las enfermedades, favoreciendo el sistema inmune. Mejor tomarlo natural que en forma de suplemento. Toma un diente de ajo (no importa el tamaño) diario para prevención y hasta tres al día cuando estás enferma. Ideas: machaca el ajo y tómalo junto con el aderezo de tu ensalada, o bien, pícalo finito y mézclalo con aguacate.

CEBOLLA

Normalmente a la cebolla no se le reconocen sus grandes cualidades curativas. En la medicina antroposófica sí que se le da su lugar.
Como el ajo, también contiene compuestos azufrados. Es un antibiótico natural. Además, las cebollas contienen minerales como zinc, manganeso, yodo y selenio, para promover una piel radiante y ayudar a reparar el tejido pulmonar. Agrega cebolla a tu dieta diaria en alguna de todas sus formas: cebolla blanca, amarilla, morada, cambray, cebollín, poro, etc.

Si tienes manos y pies fríos, consume más cebolla para mejorar la circulación.

ALGUNOS REMEDIOS PARA LA TOS

Hervir estas mezclas en abundante agua; colar y opcionalmente agregar miel:
  • Romero, una rama
  • Cebolla morada, 1/5 parte
  • Ajo 1
  • Canela, 1 rajita
  • Orégano, 1 cucharadita
  • Tomar bien caliente
  • Miel opcional
  • Flor de bugambilia
  • Canela
  • Cebolla morada
  • Ajo
Infusión de flor de mercadela para hacer gárgaras.
  • Jengibre
  • Orégano
  • Canela
  • Miel
  • Gordolobo
  • Canela
  • Que hierva y repose
  • Endulzar con miel
  • Naranja partida en 4
  • Jengibre
  • Canela
  • Dejar hervir; colar
  • Exprimir dos limones
  • Miel al gusto